Como si fuera una película de terror o una leyenda urbana, tal parece que sobre los Grimaldi pesa una ‘maldición’ que podría alcanzar a todos sus integrantes.
Los Grimaldi son una familia muy discreta, pero a la vez han sufrido desgracias que han afectado el rumbo del principado de Mónaco. Tanto las mujeres como los hombres de la familia se mantienen serenos ante la situación que a lo largo de los años ha marcado su vida de manera trágica.
La trágica historia del príncipe Rainiero
Basta con recordar la tragedia que vivió el príncipe Rainiero con la muerte de su gran amor, Grace Kelly. Su compañera y madre de sus tres hijos, Carolina, Alberto y Estefanía, falleció en un accidente automovilístico a los 52 años.
Un hecho que marcó el antes y después para los Grimaldi y, sobre todo, para la menor de ellos: Estefanía. Se dice que la princesa iba manejando el auto cuando de pronto se precipitaron por un barranco cerca de Mónaco y solo ella salió con vida, aunque está versión jamás se ha confirmado.


En medio de la tragedia, los Grimaldi han sobrevivido a casi ‘cualquier cosa’ mientras cumplen con sus funciones en el Principado, a pesar de que parece que los persigue una maldición. Al menos, hablamos del terreno personal y emocional, pues casi ninguno de los hijos de Rainiero ha logrado mantener una relación estable y duradera. Pero tal parece que existe una explicación real para entender el origen tan lastimoso de esta familia monegasca.
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La maldición de los Grimaldi, ¡sí existe!
Hace más de dos siglos, una amante del príncipe Rainiero 1 maldijo a su estirpe. Sí, como si fuera parte de una película de amor, la mujer lanzó la peor de las maldiciones sobre ellos. «¡Ningún Grimaldi encontrará la felicidad en el matrimonio si se casan antes de los 50 años!», advirtió esta mujer. Y, lamentablemente, los hijos de Rainiero han sufrido grandes historias de desamor y tragedia.
Cuenta la historia que el príncipe monegasco le habría prometido amor eterno a esta mujer y, a cambio de favores sexuales, ella debía ‘deshacer’ la maldición hacia los Grimaldi. Sin embargo, él falló a su palabra y la dejó destrozada. De ahí que el ‘hechizo’ habría sido real y, sobre todo, se ha cumplido la promesa de esta mujer.
Y es que si somos objetivos, la familia de Rainiero no ha tenido suerte en el amor, comenzando por su triste historia con Grace Kelly. La expareja vivió un cuento de hadas que terminó de manera trágica. Tan es así que el príncipe no pudo rehacer su vida amorosa con nadie más y se dedicó en cuerpo y alma al Principado.
Carolina de Mónaco, la primera mujer víctima de la maldición Grimaldi
Con la esperanza de que la maldición de los Grimaldi fuera una ‘mentira’, Carolina de Mónaco ha hecho lo imposible por tener una relación estable. A los 21 se enamoró perdidamente de Philippe Junot, quizá en un acto de rebeldía. Sus padres, Rainiero y Grace, no aprobaban su relación por tratarse de uno de los franceses más polémicos de Europa. Ellos ‘intuían’ que solo quería estar cerca de su hija para sacar provecho del Principado. Quizá por ese motivo su matrimonio duró tan solo dos años.


Tres años después volvería a probar suerte en el amor junto a Stefano Casiraghi, su gran amor y padre de sus primeros tres hijos: Andrea, Pierre y Carlota. Su relación marchaba viento en popa cuando la tragedia, así como sucedió al príncipe Rainiero, le arrebató al amor de su vida.
El empresario y deportista italiano murió en un accidente naútico durante una competencia al volcar su embarcación. Pero como jamás le faltaron pretendientes, fue entonces cuando Ernesto de Hannover llegó a su vida, en un inicio de manera sumamente amorosa tanto con ella como con sus hijos. El matrimonio iba tan bien que tuvieron a Alejandra, su única hija en común. Pero los escándalos de este hombre, dicen que provocados por ser alcohólico, alcanzó la estabilidad emocional de Carolina. La maldición Grimaldi ha ‘castigado’ a la princesa de maneras inimaginables y, aunque sigue casada con él, llevan vidas separadas.
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¿Quién logrará escapar de la maldición?
Pero quien tampoco se escapa de la maldición Grimaldi es Estefanía de Mónaco. Su camino amoroso está lleno de divorcios e infidelidades. Con dos exesposos, tres hijos y un sinfín de amoríos, la princesa menor de Rainiero no encuentra la estabilidad emocional, ni una pareja duradera.


Por otro lado, tenemos a Alberto II de Mónaco. Su matrimonio de más de una década con Charlène vive el escrutinio constante de la prensa que insiste que siempre están al borde del divorcio. La cara triste de la exnadadora sudafricana en la mayoría de los eventos públicos, y los hijos que Alberto tuvo fuera del matrimonio, pesan más que sus ‘pruebas de amor’ frente a la prensa.


Y ahora, como si fuera una ‘herencia maldita’, Carlota Casiraghi está sufriendo el mismo mal que su mamá. Tal parece que el amor sigue dándole la espalda, a pesar de tener dos hijos de distinto padres. Aunque solo se ha casado una vez, su matrimonio con Dimitri Rassam parece estar llegando a su fin después de casi cuatro años. La hija de Carolina es quien atrae la mayor atención de la prensa, sobre todo por el gran parecido en todos los aspectos a su mamá.
¿Será que ni los nietos de Rainiero puedan escapar a la supuesta maldición Grimaldi?







