La Familia Real Británica se encuentra, una vez más, en el ojo del huracán. Esta vez por la próxima transmisión de un documental que promete exponer la fortuna que han amasado el rey Carlos III y el príncipe William.
Será el día de mañana sábado 2 de noviembre a las 20:10 horas (hora local de Reino Unido) cuando se estrene el polémico documental El rey, el príncipe y sus millones secretos.
Se trata de un trabajo que revelará el origen de donde el monarca y el futuro heredero al trono obtienen recursos.
Los ingresos privados de Carlos III y el príncipe William serán expuestos
De acuerdo con el anuncio promocional del documental, que promete exhibir cómo han obtenido su fortuna, “durante años (Carlos III y el príncipe William) han mantenido en secreto los detalles de parte de su riqueza, pero ahora podemos revelar quién les paga y para qué”, señala el comercial.
“Por primera vez, Dispatches puede revelar los millones secretos que ganan los miembros de la realeza”, invitan a la audiencia para que mañana no se pierdan dicho programa, donde cuestionan a los espectadores sobre ¿cuántos les cuesta a ellos mantener a la Familia Real?


(Foto: Instagram/@theroyalfamily)
El negocio de pertenecer a la monarquía británica
Según un reportaje de CNN, los ingresos que obtiene la Casa Real británica se obtienen de distintas vías.
Los miembros de la familia reciben ingresos a través de la subversión soberana, los ducados, el patrimonio privado y los impuestos.
De la subversión soberana se refiere a las utilidades generadas por el patrimonio de la Casa Real, es decir, las propiedades que les pertenece y que están arrendadas, tanto a particulares como empresas.
“Todas las utilidades de los inmuebles van a parar al Gobierno británico, que luego devuelve un porcentaje al monarca.
“Es casi como una asignación, o una cuenta de gastos que deben utilizar el monarca y sus representantes para desempeñar funciones públicas. Los gastos incluyen viajes, personal y gastos domésticos”, explica CNN.
En cuanto a los ducados, se refieren a las propiedades de los duques en turno, tanto Lancaster y Cornualles. El primero, pertenece al rey, mientras que el segundo es del heredero al trono.
A diferencia del arriendo de las propiedades de la subversión soberana que se hacen público, en el caso de los ducados son de carácter privado, por lo que no están obligados a revelar las ganancias obtenidas.
En el tema de patrimonio privado se refiere a propiedades y objetos de valor, como pinturas, obras de arte y joyas. De este segmento, nada se puede vender ni lucrar, pues son propiedad de la nacional. Aquí también se incluyen propiedades (la mayoría heredados), cuentas de ahorro privada e inversiones.
En el terreno de impuestos, sólo deben pagar sobre sus fuentes privadas.
A pesar de ser público los orígenes de los ingresos de los royals británicos, tal parece que en la intimidad esconden otras fuentes de las que han echado mano y que mañana serán expuestos en prime time en televisión nacional.
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