Ante la incertidumbre que se vive en torno a la salud de Kate Middleton, su ausencia cada día pesa más sobre la Corona británica. Y es que en un esfuerzo por demostrar que todo marcha favorablemente, el Palacio de Kensington prefiere guardar silencio para no generar ‘pánico’ en el pueblo británico. Sin embargo, es precisamente el silencio lo que desata las especulaciones más absurdas en torno al futuro de la princesa de Gales.
La lucha silenciosa de Kate Middleton contra el cáncer
Kate ‘desapareció’ del foco público en diciembre y fue hasta mediados de enero que nos enteramos de su cirugía abdominal ‘planeada’. Sin más detalles, se dijo que la princesa se ausentaría varias semanas y su regreso sería hasta después de Semana Santa. En una situación normal, cualquier paciente bien podría recuperarse en menos tiempo de una cirugía ‘no tan compleja’. Fue entonces cuando los rumores sobre Middleton se descontrolaron.


Finalmente, el 22 de marzo, tanto Kate Middleton como la familia real británica se dieron cuenta que el silencio no era la mejor respuesta a su ausencia. Fue entonces cuando la princesa se armó de valor e hizo público su diagnóstico de cáncer. Para ese entonces, el rey Carlos tenía poco más de un mes luchando contra la misma enfermedad. Por supuesto, también se alejó del foco público al igual que su nuera.


De ahí que la idea de ‘perder de vista’ casi al mismo tiempo a dos miembros tan importantes de la familia real ponía en riesgo y en duda la situación de la Corona. Y es precisamente la idea de no ver a Kate, lo que tiene de cabeza al pueblo británico. Si bien, se sabe que está sumamente inmersa en su tratamiento de quimioterapia preventiva, la idea de verla es vital para el pueblo británico. Ellos desean comprobar que efectivamente, la primera etapa de su tratamiento ya concluyó y su estado de salud evoluciona positivamente.
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La idea de una pronta aparición pública de la princesa de Gales
Pero ante las dudas, el silencio sigue siendo la mejor respuesta. A pesar de que los locatarios de Adelaide Cottage dicen haberla visto en compañía de su familia, no existen fotos que puedan comprobarlo. Se sabe también que está al tanto de algunos proyectos y de alguna manera, sigue trabajando desde casa. Sin embargo, el hecho de saber que en su agenda para el resto de 2024 no hay nada, vuelve a ‘asustar’ a Reino Unido.


Lo cierto es que la familia real británica necesita un descanso. Menos mal que las actividades de los Windsor están en pausa de manera ‘obligada’. Por las elecciones de Reino Unido, se prevee que no habrá eventos oficiales que cubrir. Sin embargo, es muy probable que el desfile de Trooping the Colour se lleve a cabo. Y esa sería la única oportunidad de ver a Kate en el balcón del palacio. Aunque la idea parece imposible tomando en cuenta que el proceso de quimioterapia exige mucho a nivel físico. Pero se rumora que la princesa podría salir a saludar a la gente y de nuevo, esto ayude a mantener la calma. Aunque quizá eso no sea suficiente.
Por esta razón, la ausencia de Kate Middleton pone en riesgo a la Corona británica
La ausencia de Kate Middleton afecta a la Corona británica en gran parte porque es el verdadero motor mediático de la monarquía. Y no precisamente por su peso dentro de la familia real, sino por la viralidad de sus imágenes. Dicho sea de paso, son las más comentadas, publicadas y autorizadas por el rey Carlos. De ahí que la visibilidad de la Corona británica se siente ‘débil’ sin ella.


(Foto: Instagram/@theroyalfamily)
«Los medios de comunicación son vitales para mantener el poder de la Corona. En pocas palabras, para mantener su poder, la monarquía ha de producir un linaje y ha de reproducirse a sí misma en la imaginación del público. En los Windsor, ambos procesos coinciden en la figura de Kate Middleton», explicó Laura Clancy, autora del libro Running the Family Firm. How the monarchy manages its image an our money.


(Foto: Instagram/@princeandprincessofwales)
Lo único ‘malo’ es que también existe un ligero miedo dentro de la ausencia de Kate Middleton. Como en el Palacio de Buckingham no puede haber ‘cabos sueltos’, necesitan pensar en todo. Y la posibilidad de imaginarse un monarca viudo, les aterra.
Esto por supuesto hace referencia al príncipe William, pues aunque se lea como algo fatalista, la incertidumbre por la salud de su esposa es un tema que lleva cinco meses en el tintero. «La monarquía no tolera la idea de un rey sin consorte. Al menos, eso es lo que dice la tradición histórica», aseguró una experta en realeza. «La estructura de esta institución del Estado es familiar: le quitas una ficha y no funciona», advirtió.
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