A ocho días de que sea nombrado rey de Dinamarca, el príncipe Federico ‘debe estar listo’ para asumir una responsabilidad para la que nació y no ‘moría’ por asumir. El 14 de enero se convertirá en Federico X, luego de ser un ‘rebelde sin causa’ durante su adolescencia y hasta que se casó, sentó cabeza.
Pero como no hay fecha que no se cumpla, y a pesar de que pensó que su madre ‘moriría’ en el trono, la abdicación de la reina Margarita es un hecho irrevocable. Federico será rey como dicta la institución y tampoco puede hacer nada para impedirlo. Al menos… por ahora.
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Federico de Dinamarca, de príncipe a rey sin ‘quererlo’
En su momento, Federico afirmó que su vida cambió cuando comprendió que su destino estaba marcado. Hace años, durante una entrevista incómoda cuando cumplió 50, el príncipe expresó ‘su molestia’ al saber que sería rey en un futuro no tan lejano.
«Vi mi vida apagarse. De pronto saber que tenía que comportarme como un completo adulto fue muy incómodo. Sobre todo poruqe no había mucha gente que pudiera explicarme lo que eso suponía. La idea de ser rey parecía grande, intimidante, oscura, sombría y desagradable».
En su juventud, Federico se preocupaba de todo menos de su posición. Fue difícil asumir su destino sobre todo, al ser protagonista de escándalos inéditos de un miembro de la realeza. Uno de los más sonados fue cuando en Nochevieja de 1992, la policía de Copenhague detuvo cerca del palacio real a una pareja por conducir de manera ‘descuidada’. Esas personas dieron positivo a las respectivas pruebas de alcoholímetro. Pero la sorpresa para los daneses fue enterarse que una de esas personas involucradas en el incidente era el príncipe Federico.
Reina Margarita, como buena mamá protectora, para evitar el escrutinio público de su hijo, mandó a Federico a la Universidad de Harvard. Dicho sea de paso, a la monarca no le gustaba nadie para su hijo. Ni la modelo, ni a la cantante, ni a nadie que no estuviera a la altura. Fue hasta que conoció a Mary Donaldson que Su Majestad supo que su hijo ya podría sentar cabeza.
Sobre todo porque gracias a Mary, la popularidad de Federico creció como la espuma. Hace 20 años, cuando contrajeron matrimonio, la pareja era digna representante de la Casa Real danesa. Es por eso que ahora, Federico ya no tiene ‘escapatoria’ y dejará de ser príncipe para ser rey de Dinamarca. Pero, ¿realmente está listo para asumir este rol?
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