Realeza

Las pruebas que confirmarían que Gabriella de Mónaco heredó la tristeza de su mamá Charlène

Las pruebas que confirmarían que Gabriella de Mónaco heredó la tristeza de su mamá Charlène
Gabrielle de Mónaco acaparó la atención en la fiesta de San Juan por su mirada triste y perdida. (Foto: Instagram/ palaisprincierdemonaco)

Alberto y Charlène de Mónaco celebraron ayer la Noche de San Juan, en compañía de sus hijos, pero su la pequeña Gabriella quien llamó la atención por su comportamiento y su mirada de tristeza.

Desde el balcón de Le Palais Princier, la familia en pleno disfrutó de las actividades que se programaron para la ocasión, entre el encendido de la hoguera hasta una presentación de danza por parte de niños monegasco.

En el pasado, Alberto y Charlène procuraron evitar exponer a sus hijos Jacques y Gabriella, y sólo hacerlo en ocasiones especiales.

Ahora que los mellizos están más grandes, es más común verlos a todos juntos encabezando algunos actos oficiales.

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Gabriella de Mónaco refleja tristeza en su mirada

En lo que va del año, los hijos de los príncipes Alberto y Charlène han participado en importantes ceremonias y eventos, como su misa de primera comunión o la pasada visita de Emmanuel Macron y su esposa, Brigitte a Mónaco.

Este último evento, junto a su reciente aparición en la ceremonia de San Juan ha desvelado que la pequeña Gabriella heredó el temperamento de su mamá.

Los medios locales han resaltado que Gabriella pudo haber heredado de su mamá la tristeza que tanto marcó sus primeros años como esposa del príncipe Alberto.

A diferencia de su hermano Jacques, Gabriella se mantuvo serie en toda la celebración que siguieron desde el balcón principal del Principado.

Mientras que Jacques sonreía y se mostraba cercano al público, lanzando saludos a todos con su mano, Gabriella se mantuvo en todo momento seria.

Gabriella se mantiene inexpresiva, como algún día lo fue su mamá

Luciendo un vestido blanco de la firma Bonpoint salpicado de flores bordadas, Gabriella apareció en el balcón junto a su hermano Jacques y sus papás Alberto y Charlène.

De los cuatro, ella fue la menos participativa en toda la celebración. Incluso, se mostró distante ante sus padres.

En una de las imágenes, se observa que Charlène intenta acercarse a la princesa Gabriella, mientras que la pequeña parece ignorarla, pues su mirada se ve perdida y con un dejo de tristeza.

Otro momento que llamó la atención fue que mientras todos aplaudían, Gabriella se mantuvo con los brazos cruzados.

Pese a su molestia o inconformidad, Charlène se mantuvo cercana a su hija y en más de una ocasión intentó animarla.

En algunas ocasiones, Gabriella sonría de manera forzada, comparada con la naturalidad de su hermano Jacques que acaparó las miradas por su emoción a la celebración.

Esta actitud de Gabriella hizo recordar los inicios de su mamá como princesa de Mónaco.

Cuando Charlène se unió a la familia Grimaldi atravesó por momentos complejos de adaptación.

A la ahora princesa se le veía triste, distante y en ocasiones ajena al entorno. La situación se complicó cuando enfermó y tuvo que ausentarse de sus funciones.

Incluso tuvo que ser internada en Suiza para recuperarse física y emocionalmente. Su recuperación, aunque lenta, rindió frutos y hoy se muestra totalmente distinta.

En contraste, parece que su hija Gabrielle tal parece que está siguiendo los pasos de su mamá y se muestra reservada y distante a lo que sucede a su alrededor.

La faceta de Alberto y Charlène como papás, más allá de su rol como príncipes

Conscientes del futuro de sus hijos, Alberto y Charlène no han escatimado tiempo y esfuerzo en educar a Jacques y Gabriella para lo que les espera cuando sean más grandes.

El príncipe Alberto resaltó en una entrevista que son los pequeños detalles lo que hacen la diferencia en la educación hacia sus hijos, quienes apenas tienen 10 años.

«Aunque hayan aprendido a comportarse en situaciones oficiales, no se puede hacer en sesiones formales de ‘siéntense, esto es lo que tienen que hacer'», enfatizó sobre cómo se comportan sus hijos pequeños.

«Creo que se hace con pequeños detalles. No debe traumatizarlos ni monopolizar demasiado sus mentes», detalló el príncipe Alberto para ‘TF1’.

Por su parte, Charlène reveló a la revista ‘Gala’ detalles de su faceta como mamá de mellizos.

«Gabriella es muy curiosa. Está muy intrigada por el mundo y la vida en general. Hace muchas preguntas y exige mucha atención», compartió sobre su hijo.

En cuanto a Jacques, lo definió como un niño «curioso y observador».

«Es más reservado, es muy tranquilo por naturaleza», detalló.

Además, en esta misma entrevista, Charlène no pudo ocultar el temor que tiene sobre el futuro que les espera a sus hijos.

«Como todos los demás padres, estamos un poco ansiosos pensando en los próximos años. Ya podemos imaginar a qué estarán expuestos», expresó.

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