Al parecer, esta no ha sido la mejor semana para Rose Hanbury, marquesa de Cholmondeley, pues ahora ella y su esposo están envueltos en polémica por robo de arte.
Luego de verse involucrada indirectamente en todo el escándalo que ha rondado la salud de Kate Middleton; razón por la que hace unos días decidió romper el silencio para, de una vez por todas, enfrentar las acusaciones que ha vivido desde hace años como supuesta amante del príncipe William. Ahora, que parecía que con su desmentido iba a lograr finalmente paz, surge una nueva polémica: se acusa a la familia de su esposo, David Rocksavage, marqués de Cholmondeley, del robo de millones de dólares en piezas de arte chino pertenecientes a la dinastía Qing, que datan del siglo XIX.
El ‘hurto’ habría ocurrido hace cientos de años, pero es ahora que surge la polémica.
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Así habría sucedido el supuesto robo millonario del patrimonio cultural chino
Fue a través de las plataformas de redes sociales de amplia difusión en China, Weibo y QQ, que usuarios de ese país revivieron la forma en la que los antepasados de David Rocksavage, los aristócratas Sassoon, se hicieron de decenas de piezas pertenecientes a la rica historia del país del Dragón Asiático y que, a pesar del paso de los años, se niegan a regresar.


Aparentemente, la familia Sassoon, considerada por varios como los ‘Rothschild de Reino Unido’, obtuvieron de forma ilegal varias piezas de arte pertenecientes a la era Qing de China. Según dicen, este inmenso patrimonio cultural habría llegado a los antecesores del esposo de Rose Hanbury de forma ‘ventajosa’.
El vínculo familiar del esposo de Rose Hanbury y la familia Sassoon, acusada de robo de arte chino
La bisabuela de David Rocksavage perteneció a la familia Sassoon, a quienes ahora se les señala de haber tenido varios negocios fructíferos ‘basados en la explotación’ de naciones como la India, China y regiones aledañas del sur y centro asiáticos.
Un reportaje especial publicado por la revista Time indica que los antepasados de David Rocksavage, esposo de Hanbury desde 2009, se les señala de ser una de las grandes artífices del colonialismo más salvaje que haya emprendido la Gran Bretaña durante el siglo XIX.
A lo largo de los años, esta familia trató de ingresar a la realeza británica. Y fue gracias al patriarca de la familia, Abdallah, que los Sassoon se hicieron de sus primeros títulos nobiliarios cuando, en 1872, fue nombrado Sir Albert.
Desde entonces, la familia se caracterizó por emparentar, crear lazos de amistad, negocios y mucho más con miembros prominentes de la realeza. Incluso, tanto David como su esposa hicieron ‘migas’ con los príncipes de Gales cuando su residencia oficial estaba en Norfolk, pues eran vecinos.


Algunos dicen que David Rocksavage, de 63 años, se casó con Rose Hanbury, de 40, para mantener sus nexos reales. Esto porque ella es nieta de Elizabeth Lambert, una destacada aristócrata británica y quien fuera dama de honor de la difunta reina Isabel II cuando se casó con el duque de Edimburgo.
Claro que lo anterior son meras suposiciones.
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Así habría ocurrido el ‘saqueo’ británico al patrimonio histórico de China
De acuerdo con la revisión histórica hecha por varios medios de Reino Unido, la familia Sassoon habría aprovechado el declive de la dinastía Qing para ‘saquear’ el Palacio de Verano, localizado en la actual Beijing.
Cabe mencionar que la familia era una ávida coleccionista de piezas de arte de todo el mundo. Y, hasta ahora, no se sabe con exactitud cuáles fueron los métodos con los que supuestamente se hicieron de la vasta colección de patrimonio cultural chino que tienen en casa.


A principios de 2002, algunos miembros de esa familia donaron algunas piezas de su colección al Museo Británico para garantizar su adecuada preservación, ya que necesitaban de tratamiento y curación especial.
Sin embargo, en la actualidad, algunas naciones comienzan a exigir a Reino Unido el retorno de su patrimonio cultural. El mismo que se saqueó de monumentos, casas e incluso museos y fue llevado para su exhibición a las ciudades británicas, principalmente Londres, donde se almacena una cantidad abismal de piezas que pertenecen a varias culturas.







