No cabe duda de que si existe una vida interesante en la realeza de Oriente Medio es la de la emperatriz de Irán, Farah Diba, esposa del último Shah de Persia quien ha vivido en el exilio por poco más de 45 años. Tras la muerte de su esposo, Diba continúa dedicando sus esfuerzos a la lucha por la preservación de la cultura iraní tras años de estigmatización del Occidente hacia un país que tiene una milenaria historia y que alberga en sus tierras a parte de la antigua Mesopotamia, Cuna de la Civilización.
Ahora, fue la propia Farah quien compartió con el medio de comunicación estadounidense, Deadline, que su vida quedará plasmada en un nuevo filme cuyo rodaje ya inició en Washington D.C. Aunque la royal iraní no dió más detalles sobre quién será la actriz que se encargue de inmortalizar la en la pantalla grande la vida de este importante y trascendental personaje histórico.
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La vida convulsa de Farah Diba: un ejemplo de lucha y resiliencia
Farah Diba ha tenido una vida que muchos consideran ejemplar. Y es que la otrora emperatriz de Persia (ahora Irán) tuvo que autoexiliarse junto con su difunto esposo, el Shah, Mohammad Reza Pahlavi después del ‘rugir’ de la revolución comunista en Irán que, posteriormente, desembocó en el actual califato islámico que tantos conflictos ha desatado a lo largo de los años.
Fue durante el ocaso de los años 70 que, tanto Mohammad como su esposa e hijos tuvieron que abandonar el territorio iraní de cara al descontento de mucha parte de la población, que buscaba la instauración de un gobierno que hiciera la diferencia y que se alineara al boom del socialismo, marcado por la ‘Guerra Fría’ entre Estados Unidos y la extinta Unión Soviética.
Al momento de huír a Egipto, la realidad cambió para la realeza persa, que perdió oficialmente sus títulos nobiliarios y que tuvo que atestiguar la transformación de lo que alguna vez fue considerado como un país con todo el potencial cultural en un gobierno que sumió a esa nación en lo que muchos consideran como una etapa de oscurantismo y secrecía.


Tras el fallecimiento del Sha en Egipto, el país cercano a Irán en el que los royals persas se autoexiliaron, Farah, que actualmente tiene 85 años, dedica sus días al activismo y al rescate de la cultura de su nación desde su propia trinchera.
El libro en el que Farah Diba contó cómo fue el duro proceso que vivió tras su salida de Irán
Cercana a círculos de cultura y arte, pasiones que demostró desde sus tiempos como soberana, hace apenas unos años se encargó de la reedición de su libro de memorias, 1001 días: Memorias de una Emperatriz en el que retrata sus días como monarca y que, curiosamente, escribió antes de la revolución comunista.
Fue en ese mismo libro que ella comentó en el prólogo su experiencia tras su sorpresiva huída de Irán. «En el momento en que escribí mis memorias, no tenía idea de lo que vendría«, escribió emotiva para una nueva generación, a la que quiere transmitir su historia.
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Un cuento de hadas que se transformó en pesadilla: la vida de de la emperatriz Farah de Irán
Cuando apenas tenía 21 años, la emperatriz conoció al Shah Mohammad, quien perdió el poder en 1941 tras un golpe de Estado auspiciado por la CIA y que recuperó poco más de una década después en 1953. Fue tan solo unos años después de estos convulsos acontecimientos políticos que Diba se convirtió en la tercera esposa del fallecido monarca, en 1959.
Tras el nacimiento de sus cuatro hijos (Reza Ciro, Yasmin Farahnaz, Alí Reza y Leila), la emperatriz dedicó su reinado a darse a conocer entre el pueblo iraní así como a acercar las actividades de la realeza a las artes y la educación, sectores que en un Irán que estaba en vías de desarrollo parecían impensables.
«No quería perder de vista la gloriosa historia de Irán, tan venerada por el mundo entero, pero quería que mis compatriotas se beneficiaran también de la modernidad, la educación, la salud y la industrialización.»
Farah Diba


El amor de la realeza de Irán por el arte y cultura occidentales: tumba de su reinado
Sin duda, uno de los objetivos de la revolución comunista-islámica de Irán fue el de erradicar del pensamiento y vida de la nación persa cualquier rastro de pensamiento occidental que pudiera interferir directamente con la instauración del actual califato. Por ello, la presencia de una realeza y un gobierno que estaban a favor de la educación occidentalizada y de los valores europeos y estadounidenses que pretendían promoverse desde la corona.
De acuerdo con el experto de la Universidad de Harvard, Robert Steele, el acercamiento de Farah y su esposo a artistas como Pablo Picasso y Andy Warhol jamás coincidió con el punto de vista que tenían al respecto de estas expresiones las alas más radicales de la revolución islámica, por lo que es de entenderse que, al triunfar la disidencia, fueran exiliados de forma inmediata.


En enero de 1979, tras varios meses de huelgas y protestas violentas, Pahlavi huyó de Irán con su marido y pasó el resto de su vida lidiando con la pérdida y el exilio. Apenas unos días después de su huida, la revolución islámica tuvo éxito con el regreso del ayatolá Ruhollah Jomeini, quien tomó el poder y creó una república islámica que hoy enfrenta críticas por políticas represivas y graves abusos contra los derechos humanos.
Las pérdidas de sus hijos y su espos, el otro episodio oscuro en la vida de la royal iraní
Tan solo 18 meses después de huir de su tierra natal, Farah perdió a su marido, que murió de cáncer en Egipto. Unos 20 años después, en 2001, su hija menor, Leila, de 33 años, murió de una sobredosis en Londres. Posteriormente, en el 2012, su hijo menor, Alireza, se quitó la vida a los 44 años después de luchar contra la depresión durante un tiempo considerable.
«Siempre quiero mantener viva la esperanza y no permitir que la amargura entre en mi corazón. Creo que espero que la luz se sobreponga a la oscuridad», comentó hace apenas dos años en una entrevista con el medio de comunicación Radio Free Europe.
Sin duda, se trata de una vida interesante y con muchísimas aristas que no nos queremos perder en la pantalla grande. ¿Quién será la actriz que le dé vida a uno de los personajes históricos vivos más importantes de la historia moderna del mundo?
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