El divorcio de Bill Gates parecía que solo llamaría la atención por la enorme fortuna que debía dividir con Melinda, su aún esposa. Sin embargo desde que confirmaron su separación a principios de este mes tras 27 años juntos, las especulaciones sobre las verdaderas razones del final de su matrimonio no cesan.


Ahora, Bill parece estar envuelto en líos ‘de faldas’ sin dejar de mencionar la fuerte declaración que hiciera sobre Melinda. «Vivía un matrimonio sin amor», declaró Gates a sus amigos en un partido de golf. ¡Ya no se sabe cuál de estas dos razones es peor! Vayamos por partes…
Según el New York Post, el cofundador de Microsoft se abrió de capa con sus ‘amigos’ del golf sobre su divorcio. «Les dijo que su matrimonio había terminado desde hacía un tiempo y llevaban vidas separadas». Confirmando efectivamente que se había casado sin amor.


Recordemos que Bill y Melinda se casaron en Hawái en 1994 y tuvieron tres hijos. Recién salió a la luz su separación oficial, se hablaba de que Melinda buscó divorciarse desde 2019. ¿La razón? Su amistad con el pederasta Jeffrey Epstein, un hecho que ahora podría dar un giro o reforzar la teoría de que el divorcio fue por una infidelidad por parte de Bill.
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Ahora surge la versión de que Gates ‘persiguió’ a varias mujeres de su oficina antes de casarse con Melinda. El fin de semana, el New York Times detalla que hubo al menos dos casos en los que el magnate preguntó ‘torpemente’ a un par de mujeres que trabajaban en su empresa, si querían verse después del trabajo con él.
Estos intentos crearon un entorno laboral incómodo para estas mujeres y la vida personal de Bill se convirtió en el foco de ‘chismes’ entre sus empleados. En 2006, tras la presentación de una empleada de Microsoft, Bill le envió un correo para invitarla a cenar. «Si esto te hace sentir incómoda, finge que nunca sucedió», escribiría el empresario en ese entonces.


Años más tarde, apareció otra mujer que trabajaba para la fundación que Bill creó junto a su esposa Melinda. «Quiero verte. ¿Quieres cenar conmigo?» fue el texto de Gates a esta empleada. Ella prefirió no responder.
Empleados y ex trabajadores de la empresa de Bill han declarado que el magnate no tenía un comportamiento depredador. Incluso varios aseguraron que jamás escucharon los ‘chismes’ al respecto. Sin embargo esas supuestas acciones inapropiadas llegaron al oído de Melinda. Quizá más bien, la relación entre Bill y Epstein fue la gota que derramó el vaso y desde entonces, comenzó el declive final de su matrimonio.
Lo malo es que todavía falta casi un año para que el divorcio entre Bill y Melinda Gates finalice de manera formal. ¿Qué más podría suceder?







