Tal parece que el príncipe Harry realmente quiso apartarse por todos los medios de la Familia Real Británica cuando abandonó sus funciones reales y se mudó a California, pues una nueva información revela que también consideró la posibilidad, incluso, de cambiarse el apellido.
En una reciente investigación publicada por el DailyMail asegura que por la mente del príncipe Harry surgió la inquietud de quitarse el apellido paterno y sustituirlo únicamente por el de su mamá.
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Harry buscó quitarse su apellido Mountbatten-Windsor por el de su familia materna
Luego de una lucha de años con su familia paterna, desde que se mudó a Estados Unidos, tal parece que ahora el príncipe Harry busca una reconciliación.
En su última entrevista concedida a la BBC, Harry mostró interés en recuperar comunicación con su papá, de quien ha estado alejado en los últimos años.
Su estrategia de pelear desde que abandonó sus funciones reales no le trajeron beneficios, sino consecuencias, como la eliminación de la seguridad con la que contaba.
Pero tal parece que durante todo este tiempo, Harry realmente estaba furioso con su familia paterna, pues se ha revelado que en medio de esta disputa consideró deshacerse de su apellido Mountbatten-Windsor y adoptar el Spencer, que perteneció a su mamá.


El tío de Harry lo detiene en sus planes de cambiarse el apellido
De acuerdo con el tabloide, además de confirmar la intención de Harry de quitarse su apellido paterno, reveló que echó marcha atrás a su plan por intervención de su tío, hermano de la princesa Diana.
«Mantuvieron una conversación muy amistosa y (Charles) Spencer le aconsejó que no diera ese paso», comentó un amigo de Harry al medio.
Según explicó, esta posibilidad la consultó Harry en la última visita que hizo a Reino Unido, donde tuvo oportunidad de encontrarse con su tío, el conde Spencer.
De haberlo hecho, Harry no sólo habría roto su relación familiar, sino que habría perjudicado hasta sus hijos: el príncipe Archie y a la pequeña Lilibet.
El origen del apellido
Fue en 1960 cuando Mountbatten-Windsor se convirtió en el apellido de la Familia Real Británica.
«Este apellido compuesto une el de la familia real británica -elegido por los abuelos de Isabel II- con el del duque de Edimburgo, quien desempeñó un papel importante en la crianza de sus hijos», explica el medio El Español.
La creación de este apellido compuesto surgió con la intención de eliminar el apellido original de la familia que era Coburg-Gotha durante los años de la Primera Guerra Mundial.
El esposo de la reina Isabel II, Felipe adoptó el apellido Mountbatten cuando se nacionalizó como ciudadano inglés y abandonó sus títulos reales griegos y daneses, en 1947.
El apellido Mountbatten lo eligió como muestra de cariño hacia su tío que lo cuidó desde pequeño.
Fue así que se decidió unir ambos apellidos y todos los descendientes de la reina Isabel II se convirtieron en los primeros Mountbatten-Windsor.
El futuro incierto de Harry y sus hijos
De haberse cumplido el cometido del príncipe Harry de sustituir su apellido paterno y quedarse únicamente con el de su mamá, habría ocasionado que su estatus y el de sus hijos cambiara.
Según los certificados de nacimiento de los hijos de Harry y Meghan son Archie Harrison Mountbatten-Windsor y Lilibet Diana Mountbatten-Windsor.
De él haber logrado convertirse en Harry Spencer, ellos también habrían de modificar su apellido.
Sin embargo, tal parece que seguir los consejos de su tío Charles Spencer de echar marcha atrás su idea le resulta más benéfico.
Pues sus hijos, Archie y Lilibet son ahora príncipes, no por nacimiento, sino porque su abuelo es ahora el rey, lo que les eleva el estatus y grado de importancia dentro de la Familia Real Británica.


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